martes, 14 de octubre de 2008

3 (cuenta regresiva)

Espero a los olvidos.
Que regresen como se fueron.
Dejando un poco de polvo por si acaso
sobre los libros, los cuadros. El alféizar.
Y el filo de la puerta.
Sincera.
Escupiendo coágulos de un odio que ni ya ni siquiera siento.
(Ni recuerdo haber sentido alguna vez).
Tomando el baño a oscuras para dejar descansar a la conciencia
De un lado a otro
De arriba a abajo
Con el cerebro frío resbalando espeso por el azulejo
El Azulejo-Pergamino
Y las br(új)u(l)as bajo la almohada.

Y hoy no. Hoy no quiero.
Ni la canción que ya lo dice deshabita mi diafragma.
Tampoco sucede que los búfalos, que la fortaleza, que la diabla
Ni seré yo tan milagrosa puesto que no puedo mantenerme callada.
Y vaya que lo intento. Cerrando los ojos
Moviendo los dedos
Evitando los gerundios y el pasado participio
Pero pierdo el sentido y basta un parpadeo
para encontrarme sin aviso en un lago de caléndulas
con el querubín tocando el arpa
Pero basta un parpadeo para el sol con pavimento
las grandes distancias
el ciclo de la lavadora.

No lo esperes, decimos.
Decimos todos con la cara húmeda casincrustrada en la ventana.
Y la voz se ha convertido en sangre
que nos amorata los tobillos y las horas.

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